Calabria
Calabria constituye la punta de la península italiana; limita al norte con la región de Basilicata, al oeste con el mar Tirreno, al noreste con el golfo de Tarento (Taranto), al este con el mar Jónico y al sur con el estrecho de Messina que la separa de la isla de Sicilia.
Desde el punto de vista geográfico presenta una individualidad muy precisa, debida a su posición periférica y casi de aislamiento respecto al resto de Italia, a su forma característica y a su estructura morfológica. De extensión media, posee población algo superior a los 2.000.000 de habitantes, con una densidad bastante elevada, pero inferior a la media nacional.
En la región se cultiva trigo, cítricos, higos, patatas y olivos, y la cría de ganado, la silvicultura y la pesca son importantes actividades económicas. Los principales yacimientos minerales son de sal gema y azufre. Hasta el siglo XX, cuando se introdujeron reformas económicas y sociales, Calabria fue en general un área atrasada. Existen en la región varias centrales hidroeléctricas, así como industrias químicas y de zinc. A resumidas cuentas la triada agraria, vid, trigo, olivo; como forma mayoritaria de cultivo, algo habitual de la esencia agraria mediterránea.
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