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Después de la estación del invierno, con sus
temperaturas frías y días melancólicos,
oscuros, la llegada de la primavera puede tener
una gran influencia en nuestro sistema. Especialmente
si tendemos a ser sensibles a los cambios del
clima. Los expertos lo clasifican con el término
del "síndrome" de primavera,
expresión usada para describir la fatiga
que nos supera con el alargar de los días.
Esta carencia de energía es causada por
el esfuerzo que nuestros cuerpos deben hacer para
ajustarse a las condiciones climáticas
cambiantes, pero puede ser combatido fácilmente
implementando algunas contramedidas prácticas.
Elimine los alimentos grasos
La primero que hay que hacer
es ajustar su comida a la nueva estación,
concentrándose en los platillos que son
ricos en vitaminas y proteínas, sustancias
que el cuerpo necesita durante este período
crítico de transición.
Lo primero es despedirnos de
los platillos preparados que eran tan importantes
durante el invierno, reducir el consumo de grasas.
Las pastas y el resto de alimentos que proporcionan
carbohidratos continúan desempeñando
un papel importante durante la primavera; pero
ahora es tiempo de cambiar las salsas, por platillos
mucho más ligeros, preferentemente que
se puedan preparar con ingredientes frescos.
El pescado es un alimento que
se recomienda particularmente durante este período,
ya que combina las ventajas de un perfil organoléptico
elevado, es decir una abundancia de sabores y
de aromas de alta calidad, con las ventajas de
una digestión sin esfuerzo, una consideración
extremadamente importante cuando hay que cuidar
de nuestros organismos que aún dormitan.
Aquí también, recomendamos
métodos y recetas más simples como
el asado a la parilla, cocer al horno o cocer
al horno con papel, evitando las grasas y las
salsas pesadas.
La cruda verdad acerca de los
vegetales
Al hablar de vegetales, recomendamos
comerlos crudos, sin cocer, para aumentar la absorción
de las vitaminas y pigmentos. Si Usted no puede
obtener suficientes zanahorias, ricas en carótenos,
altérnelos con lechuga y espinaca. Para
agregar interés y textura a las ensaladas,
use los brotes de soya y otros cereales que están
llenos hasta el tope con preciosas sustancias
nutritivas y son ideales para combatir el síndrome
de la primavera, también unas gotas de
aceite de oliva extra-virgen es la mejor manera
de vestir sus vegetales crudos.
Pero este nuevo régimen
sano no debe terminar en la mesa. Sus hábitos
sanos de comer deben estar acompañados
por un programa de actividad física que
le permita al cuerpo entero estar en forma. Nosotros
le recomendamos andar en bicicleta, correr o simplemente
caminar más, respire profundamente e inhale
tanto de ese aire fresco y espléndido de
la primavera.
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