Hay infinidad de hierbas que ejercen un poder curativo extraordinario en el organismo, si se usan de la forma adecuada y bien dosificada.
El resumen que a continuación ponemos a su disposición; no pretende, servir de receta para sus males. Simplemente nos anima el deseo de ofrecerle una guía, con la cual podrá Ud. interpretar mejor, el tratamiento que cada especialista, pueda brindarle.
Recuerde también, que es preferible un doble chequeo de sus síntomas, para evitar una interpretación apresurada de sus posibles afecciones.
Nombre de hierbas y arbustos y sus principales propiedades curativas.
Abedul: Diurético y depurativo
Ajenjo: Febrífugo, antiséptico, diurético
Ajo: Hipotensora, antiséptica, estimulante, antivermífuga
Albahaca: Antiespasmódica, antiséptica intestinal
Almendro: Laxantes, antiespasmódica
Aloe Vera: Aperitivo estomacal, colagogo, laxante, cicatrizante
Amapola:Antiespasmódica, hipnótica, calmante
Anís: Diurético, estomacal, carminativo
Apio: Diurético, antirreumático, cicatrizante
Árnica: Astringente, sudorífica y cicatrizante
Avena: Nutritiva, energética; emoliente.
Boldo: Estimulante de la secreción biliar, diurético
Borraja: Sudorífica, depurativa, emoliente, pectoral
Caléndula: Antiinflamatoria, antiséptica, cicatrizante y sudorífica
Canelo: Antiescorbuto, cicatrizante, antiséptico, febrífugo
Caña común: Lactífuga y diurética
Castaño de Indias: Astringente y descongestionante
Cebolla: Diurética, laxante, hipoglucemiante
Cerezo: Diurética
Ciprés: Hemostática, vasoconstrictor, astringente, antirreumático
Cola de caballo: Diurética, cicatrizante, mineralizante y hemostática
Comino: Estimulante del peristaltismo
Diente de león: Colagogo, diurético
Encina: Astringente y antiséptico
Enebro: Depurativo, rubefaciente, diurético y carminativo
Eucaliptus: Anticatarral, antiséptica, bactericida e hipoglucemiante
Genciana: Colerético y colagogo
Hinojo: Carminativa, expectorante, antiespasmódica; diurética
Laurel: Antiséptica, estimulante y sudorífica
Lino: Emoliente, calmante y laxante
Lirio: Expectorante y diurético
Lúpulo: Estrogénica, hipnótica, sedante y antibiótica
Maíz: Diurético, litóntrico, colagogo colerético
Malva: Emoliente, laxante, béquica, calmante
Manzanilla: Carminativa, antiespasmódica, antialérgica, emenagoga
Menta piperita: Antiespasmódica, colagoga, tónica, estimulante y excitante
Mostaza: Rubefaciente y antiinflamatoria
Muérdago: Hipotensora, vasodilatadora, diurética y cardotónica
Naranjo: Sedante y antiespasmódico, antiescorbútico y alcalinizante
Nogal: Astringente, antiséptico, tónico y antifúngico
Olivo: Astringente, vasodilatador, diurético e hipoglucemiante
Orégano: Tónica, antiespasmódica, carminativa, béquica y expectorante
Ortiga: Antirreumática, antihemorrágica, diurética, hipoglucemiante
Ortiga blanca: Astringente, hemostática y expectorante
Pasiflora: Antiespasmódica y sedante nervioso
Peyote: Cacto psicoactivo
Pino: Antiséptico, balsámico, expectorante y estimulante
Roble: Astringente, hemostático y descongestionante
Romero: Colagogo, emenagogo, antiespasmódico e hipotensor
Rosa silvestre: Astringente, oftálmico y escorbútico
Salvia: Antisudorípara, espasmolítica, colagoga, emenagoga, antiséptica
Sauce blanco: Antirreumático, antiséptico y sedante
Saúco: Daforético, diurético, antirreumático y béquico
Tilo: Diaforética, sedante, antiespasmódica
Tomillo: Antiséptico, antibiótico, carminativo y balsámico
Trébol de agua: Digestivo y ayudante hepático
Tusilago: Mucilaginosa, expectorante
Uña de Gato: Antiviral, antireumática, anticancerígena
Valeriana: Antiespasmódica, sedante y estomacal
Verbena: Colactogoga, emenagoga, vulneraria y antineurálgica
Zarzaparrilla: Depurativa, diurética y sudorífica
|
 |