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Quesos
-Compre sus quesos al último
momento para que pemanezcan frescos.
-Vigile su grado de curación para que
"estén en su punto" en el momento
del consumo.
-Evite que se golpeen.
-Guárdelos en un lugar fresco, ventilado
y húmedo. La parte del fondo del refrigerador
puede ser un lugar adecuado.
-Envuélvalos bien para que no absorban
otros sabores.
-Sáquelos una hora antes de servir y déjelos
a temperatura ambiente (sin el envase) para que
recuperen su sabor y suavidad.
-Recuerde que como norma general, cuanto más
viejo sea un queso, más fuerte será
su sabor, más seca su textura y más
tiempo se conservará.
-Se han escrito libros enteros sobre el tema
de "cual es el vino más apropiado
para cada queso", aunque la regla de oro
bien podría ser ésta: el vino que
más gusta es el mejor.
-En general los quesos frescos se acompañan
con vinos blancos y rosados; los semiduros con
vino blanco o tinto legero, seco y afrutado; los
quesos azules se sirven con vino tinto ligero
o bien vinos dulces, los quesos duros con vino
tinto y de mucho cuerpo.
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